Educar con el corazón: el alma del Colegio María Auxiliadora de Majadahonda
En el Colegio María Auxiliadora de Majadahonda creemos que educar con el corazón es acompañar a cada alumno para que descubra su mejor versión, con cariño, fe y alegría.
Hay momentos que se quedan grabados para siempre.
Como cuando un alumno de 1º de ESO escribió al final del curso:
“Aquí no solo aprendo Lengua, aprendo a quererme y a creer que puedo.”
Esa frase resume lo que somos: un colegio donde la educación nace del corazón.
Un lugar donde aprender va mucho más allá de aprobar; donde cada alumno descubre que puede ser protagonista de su propia historia, acompañado siempre con cariño, fe y alegría.
Formar “jóvenes sanos, sabios y santos”
Inspirados en el ideal de Don Bosco, en el Colegio María Auxiliadora de Majadahonda queremos que nuestros alumnos sean solidarios, autónomos, respetuosos, alegres y espirituales.
Cinco pilares que sostienen una educación integral y profundamente humana.
- Solidarios, porque la verdadera grandeza se mide por la capacidad de servir.
A través de campañas y proyectos de aprendizaje-servicio, nuestros alumnos descubren que cada gesto cuenta. - Autónomos, porque educar es enseñar a pensar y a decidir con responsabilidad.
Las metodologías activas —aprendizaje cooperativo, proyectos interdisciplinares, trabajo por retos— les ayudan a construir su propio camino. - Respetuosos, porque la convivencia se basa en el diálogo, la empatía y el valor de la diversidad.
- Alegres, porque la alegría es signo de fe y esperanza.
Las fiestas salesianas, los buenos días o los encuentros pastorales son mucho más que momentos lúdicos: son experiencias que celebran la vida. - Espirituales, porque en cada joven late el deseo de encontrar sentido.
Acompañamos ese proceso con cercanía y profundidad, ayudando a descubrir la huella de Dios en su historia.
Excelencia con alma
En nuestras aulas, la exigencia académica se vive con calidez y humanidad.
Los resultados son altos, pero lo que más enorgullece a las familias es ver cómo sus hijos crecen felices, comprometidos y seguros de sí mismos.
Como dice una madre de 3º de ESO:
“Mi hija no solo aprende, florece.”
Esa es la mejor prueba de que el método salesiano funciona:
cuando la cabeza se ilumina, el corazón se ensancha y las manos se ponen en marcha para transformar el mundo.
Familia y escuela, un solo equipo
Nada de esto sería posible sin las familias.
En el espíritu de Don Bosco, creemos que escuela y familia forman un único equipo educativo.
Su implicación, su confianza y su ejemplo son el mejor regalo que podemos ofrecer a los alumnos.
Porque educar —como decimos a menudo— es una tarea que solo se logra con y desde el amor.
Aquí cada niño importa
En el Colegio María Auxiliadora de Majadahonda no formamos solo alumnos: formamos personas capaces de soñar y de ser felices.
Nuestro compromiso es acompañar a cada niño y adolescente en su crecimiento integral, ayudándole a descubrir la alegría de aprender y el sentido profundo de vivir con fe, esperanza y amor.
A las familias que buscan un colegio con valores, excelencia y cercanía, les decimos con convicción:
Aquí educamos con el corazón.
Aquí cada niño importa.
Aquí empieza su mejor versión.






