El cole te dice: ¡Gracias María Eugenia!

El Colegio Salesianas Majadahonda celebra la jubilación de María Eugenia Maldonado tras 41 años de entrega a la educación

El pasado 24 de octubre, el Colegio María Auxiliadora de Majadahonda vivió un momento cargado de emoción y gratitud al despedir a una de sus profesoras más queridas y admiradas, María Eugenia Maldonado. Tras 41 años dedicados a la educación y al acompañamiento de sus alumnos, María Eugenia se ha jubilado, dejando una profunda huella en el colegio y en generaciones de alumnos y familias.

Desde sus inicios como pionera en la enseñanza de Inglés en el sistema educativo español, María Eugenia desempeñó diversos cargos en el colegio, afrontando cada uno con dedicación y sensibilidad. Fue especialmente reconocida por su habilidad para hacer de cada clase una experiencia significativa, ayudando a sus alumnos a aprender no solo un idioma, sino también valores esenciales. Para ella, el aprendizaje siempre estuvo vinculado a una atención personalizada, cuidando de cada alumno y practicando el lema de este curso, «Confía», un principio que siempre integró en su vocación.

Más allá de sus conocimientos de Inglés, María Eugenia fue una auténtica propagadora de la devoción a María Auxiliadora, irradiando un ejemplo de alegría, fe y valentía en cada etapa de su vida. Sus compañeros y alumnos la recuerdan por su contagiosa sonrisa y la constante amabilidad con la que trataba a todos. Incluso en momentos difíciles, siempre mostró una actitud positiva y estuvo dispuesta a afrontar las pruebas con fe. Su gesto de llevar dulces, conocidos entre sus compañeros como los de “San Porquesí”, alegraba cada mañana y reflejaba su generosidad y su afán por hacer del colegio un lugar cálido y acogedor.

María Eugenia también logró establecer un vínculo especial con las familias, quienes vieron en ella una aliada y una figura de apoyo constante. Su cercanía, empatía y palabras de aliento ayudaron a crear un ambiente de confianza y colaboración, haciendo que cada familia sintiera el colegio como una extensión de su hogar.

La comunidad del Colegio María Auxiliadora agradece profundamente a María Eugenia Maldonado por su entrega y dedicación durante todos estos años. Le desea una jubilación llena de dicha y tranquilidad, seguros de que su legado de profesionalidad, cercanía y amor al prójimo quedará en el recuerdo y en los corazones de todos los que tuvieron el privilegio de aprender y trabajar a su lado.

Desde el Colegio María Auxiliadora, invitamos a toda la comunidad, exalumnos y familias a unirse en nuestro agradecimiento a María Eugenia por su dedicación incondicional y sus contribuciones, que han sido un pilar en la educación y valores de tantas generaciones. Su presencia ha dejado una huella imborrable en nuestro centro, y su espíritu alegre y generoso será siempre parte de nosotros.

Jesús M. Gallardo Nieto

Director del Centro

Nos ha dejado una preciosa carta de despedida que compartimos con vosotros:

Querida familia de nuestro Colegio María Auxiliadora:

Unas líneas para intentar AGRADECER todos los momentos preciosos vividos a lo largo de estos 41 años como MAESTRA.

La VIDA es el regalo más hermoso que Dios Padre Bueno nos hace, y de su mano vamos recorriendo distintas etapas.
Desde nuestro CARISMA SALESIANO, quiero compartir mi GRATITUD por la maravilla que ha sido mi paso por este colegio.
Como dicen los niños: ¡El mejor cole del mundo!

Carreras, risas, canciones infantiles:
«Al jardín de la alegría quiere mi madre que vaya…»
Voces de niñas jugando felices en el patio de nuestro colegio María Auxiliadora.
Tolón, tolón suena la campana.
Termina el recreo.
Una voz: ¡A claseee!
Niñas con trenzas y lazos.
Sí, así era nuestro querido colegio hace 41 años.

Llegué a El Plantío con 21 años y la ilusión de ver cumplido mi sueño y vocación desde niña: «SER MAESTRA.»
Ver la imagen de LA VIRGEN en nuestra capilla me hizo recordar la frase de Don Bosco:
«CONFÍA EN MARÍA AUXILIADORA Y VERÁS LO QUE SON LOS MILAGROS.»

Efectivamente, así ha sido durante todos estos años: he sido testigo del MILAGRO y la maravilla de ver crecer y educar a tantos alumnos.
En 1983, el colegio era pequeño y familiar: una sola línea de EGB, solo para niñas, aulas muy numerosas y seis profesoras seglares.
Muchas salesianas daban clase.
Recuerdo a Sor Lucía, Sor Carmelita en Preescolar, Sor Pilar, Sor Piedad… Imposible nombrarlas a todas, pero TODAS salesianas de corazón.
Había un ambiente precioso, y al ser tan pequeño, la convivencia era estrecha.
Por supuesto, nuestras fiestas salesianas eran un gran acontecimiento.
Las familias acudían con gran devoción para honrar a María Auxiliadora, por ejemplo, durante el mes de mayo en el pórtico de arriba por las mañanas.

En fin, muchísimos recuerdos preciosos. Una VIDA compartida con los alumnos, familias, soresas y compañeros.
Clases, excursiones, patios, fiestas…
El colegio ha experimentado tantos cambios, todos para bien, y ha llegado a ser un colegio puntero en Majadahonda, adaptándose a los tiempos modernos, con tecnología y un ritmo de vida más rápido.
Pero los niños son los de siempre: alegres, entusiastas, curiosos y vitales.
Creo que daría para un libro, pero este no es el momento.

¡Son una MARAVILLA, una bendición de Dios, y ya los estoy echando mucho de menos!
¡Me han hecho tan feliz y los quiero tanto!
Son lo más hermoso que tenemos.
Padres, profesores, tenéis en vuestras manos un regalo enorme: ¡cuidadlo mucho!

Enseñar es mi pasión, y he disfrutado cada día al entrar en el aula y ver sus caritas expectantes.
¡Qué ilusión y qué capacidad de disfrutar tienen con TODO!
Qué fácil quererlos y dejarse querer.

GRACIAS, GRACIAS de corazón a todos y cada uno de vosotros.
Y como les digo a los niños:
«Os quiero mucho, como la trucha al trucho.»

Sigo llevando en mi corazón el regalo de haber disfrutado de la profesión más bonita del mundo.
Toda mi GRATITUD y afecto por todo y por tanto.

Un grandísimo y muy cariñoso abrazo para todos,
María Eugenia Maldonado

Eugenia