Queridas familias:
¡Feliz Pascua de Resurrección!
Me alegra poder saludaros con el corazón lleno de esperanza, porque desde la Pascua de Jesús, todo final es principio. La vida no termina en la cruz, sino que se transforma en una promesa de plenitud. Y eso, en un colegio como el nuestro, lo experimentamos cada día: cuando un niño aprende a leer, cuando un adolescente encuentra su lugar, cuando una familia se siente acompañada.
Hoy, 24 de abril, acudo a nuestra cita «postal» desde el agradecimiento. Aún saboreo los ecos de la Fiesta de la Gratitud. Ha sido una semana emocionante y profundamente significativa. Hemos visto a nuestros alumnos convertirse en protagonistas en el centro de la Pista Roja, con bailes que hablaban de alegría, de confianza, de sueños compartidos. Las familias vibrando con emoción (se notaba más cuando las canciones eran de «nuestra época»), los profesores entregados como siempre y, algo que nos sigue tocando el alma, los exalumnos —cientos de ellos— que volvieron al colegio para dar las gracias por lo que han vivido aquí. En esa pista no solo había coreografías, había vidas que se cruzan, que se cuidan, que se recuerdan. Tengo que reconocer que me dejó gratamente impactado.
Todo el colegio se volcó con una sola idea: agradecer. Agradecer a Dios, a María Auxiliadora, a quienes nos acompañan en el camino de educar y crecer. Si algo tenemos claro en esta casa es que solo educamos de verdad desde el amor y la gratitud.
Además, somos conscientes de que este abril también va a estar marcado por un momento importante para toda la Iglesia: el fallecimiento del Papa Francisco. Nos deja un legado inmenso de ternura, cercanía, amor a los pobres y una mirada muy profunda hacia los jóvenes. Él mismo dijo en una ocasión que los salesianos le enseñaron a amar a la Virgen, a trabajar con alegría y a vivir la fe con sencillez. Ahora que se abre un tiempo de elección, seguro que sabéis que varios cardenales nos son especialmente cercanos de los que participarán en el cónclave: hay cinco españoles y de ellos, dos son salesianos. Rezamos para que el Espíritu Santo siga guiando a la Iglesia, como lo hizo con Francisco, y para que María Auxiliadora inspire a quienes tienen que discernir el futuro.
En cuanto al día a día del colegio, hemos vuelto con muchas ganas y los abrazos y las sonrisas se sienten en todas las etapas del Centro. Destacamos a nuestros alumnos de 4º de ESO que están viviendo días especiales. Antes de Semana Santa participaron en el programa «4º ESO + Empresa», una oportunidad para acercarse al mundo laboral, descubrir vocaciones y soñar con su futuro profesional. Esta semana están disfrutando de su viaje de fin de estudios. Muchos de ellos llevan 13 años creciendo entre estas paredes, y este viaje se convierte en una especie de cofre donde guardarán todas las experiencias que han vivido juntos. Sabemos que será inolvidable. Y también sabemos que, cuando regresen, lo harán con una energía renovada que marcará estos dos últimos meses de curso (más les vale, hay que trabajar un poquito).
Y miramos al futuro… al mes de mayo, que para nosotros es sinónimo de fiesta, de identidad, de familia salesiana:
- El día 6 recordaremos a Domingo Savio, un adolescente como los que tenemos en el colegio, que entendió que la santidad no está en lo extraordinario, sino en hacer lo cotidiano con amor.
- El 13 de mayo será el día de Madre Mazzarello, nuestra querida Maín. Su vida sencilla, su fortaleza y su fe siguen siendo inspiración. En todas las etapas, además de la Eucaristía el día 13, tienen preparada alguna actividad especial. Ya os han escrito los Directores Pedagógicos para daros todos los detalles.
- Y, por supuesto, el 24 de mayo, celebraremos nuestra gran fiesta: María Auxiliadora, dado que este curso la fiesta cae en sábado, EN EL COLEGIO LA CELEBRAREMOS EL VIERNES 23 DE MAYO. El Equipo Directivo y el AMPA 8¡Gracias por tanto!) ya están trabajando con ilusión para preparar algo grande, bonito, familiar. Una fiesta que dejará huella en todos y que será, sin duda, uno de los momentos más especiales del curso.
Como cada 24, quiero terminar con una palabra sobre nuestro carisma salesiano. Hoy viene de Madre Mazzarello, en la carta 65,1:
«No te desanimes ante ninguna adversidad; recíbelo todo de las manos de Jesús; pon toda tu confianza en Él y espéralo todo de Él.»
Que esas palabras nos acompañen en este tiempo pascual. Confiamos en que, con la ayuda de María, seguiremos creciendo juntos como comunidad educativa que camina unida, que confía, que agradece y que vive con esperanza. ¡No os desaniméis ante ninguna adversidad!
Un abrazo inmenso,
y nos vemos, como siempre, en el colegio.
Jesús M. Gallardo Nieto
Director General
Colegio María Auxiliadora – Salesianas Majadahonda



